miércoles, 17 de febrero de 2010

Belém do Pará

Vista panoorámica de la ciudad.
Es una ciudad grande, como todo aquí en Brasil, llego por la mañana, aprovecho para dar una vuelta por todo la ciudad, almuerzo Tacacá, camarones, guau….que delicia, jardín botánico, bioparques, la ciudade velha, casas coloniales alrededor de un fuerte militar.

El centro es un problema, muchos vendedores ambulantes trabajando, relojes? Collares? Quereme? Jajajaja de todo, puerta de entrada al Amazonas, por ahí me devuelvo yo, aprovecho para visitar las últimas plazas, parques y espacios verdes tan comunes aquí y salgo para el terminal, me dejan en 200 reales la ida a Manaos, sale a la 8pm el barco.
Amanecer único en el barco
Me quedan como 2 horas me dijeron que el puerto esta a 15 minutos, aprovecho para conocer un poco más, estuve de buenas porque me hubiese tocado esperar otros 3 días para poderme ir, sólo quiero conocer un poco veo que la ciudad es ordenada, tiene un aire a Neiva, de repente todo ese orden y calma se transforma en un mar de carros en la hora pico, imagino yo.
El barco en el puerto de Belém...
Faltaba media hora en mi reloj para que el barco zarpara, guau, me voy de una vez para ganar tiempo. Que trancones, faltan 15 minutos, no voy a alcanzar, el taxista me miraba raro, hágale le decía, no quiero llegar tarde, pero alcanza a llegar tranquilo, faltando 10 minutos, me parecía que se burlaba de mí. Resignado porque llegue a las 8 y 15 veo que el barco todavía esta allá, que de buenas, pero algo está mal, están todavía echando cosas dentro, víveres, no salía a las 8 pregunté, me dicen sí claro pero es que apenas son las 7 y 15Pm, era una hora menos que la de Río…jajajaja…igual salimos a las 8:20PM.
Una gatinha muy bonita en el barco
Dentro mucha gente, muchas hamacas, ya sabía mas o menos lo que me esperaba, tengo mi hamaca, la que compré en Perú para llegar la selva, también por el Amazonas, la primer noche nos ofrecieron una sopa de cena gratis…me hice al lado de un hippie brasilero que resultó hablar francés e inglés, me di cuenta de eso en la segunda noche cuando tomamos bachida, cachaza con maracuyá, conocí niñas brasileras muy bonitas, son muy calientes, toca hacerse el loco a veces cuando te los echan de frente…al tercer día cambiamos de barco en Santarém, nos esperaba otro barco para hacer transbordo, peor de incomodo, por los menos ese día, se desocupó un poco luego…la rumba en este barco era impresionante, me la pase tomando cachaza, y cerveza y bailando Forró y Tecno Brega, estilos musicales muy de acá…las gatinhas muy bonitas ellas, me enseñaron a bailar un poco, muy chevre. Los días de lectura, las tardes y noches de baile y cerveza. De estos 5 días fueron 3 de rumba, jueves, viernes y sábado…muy bueno, gente de mucho ambiente y coquetas garotas. Probé las paletas o picolé de açai y cupuaçu, frutas de la amazonía, me supo al Aguaje del Perú. La comida no estaba incluida, 5 reales por cada una.
Embarcando en Belém
Llego el lunes a la madrugada, la mayoría se queda en el barco, yo ya no quiero más barco, ni hamaca, ni nada. Salgo también de la embarcación y salen todas las niñas “chao colombiano” guau, nunca me habían achantado tanto…Estuvo bien el viaje.

1 comentario:

  1. cuando llegue a colombia le gasto unas polas y me tiene que contar todooo, ese viaje es una experiencia unica, lo hare y espero que sea pronto, hey lucho amigo de infancia cuidese y por aca nos vemos y cuetnta las verdaderas historias con las gatinhas...
    DANIEL SUAREZ

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